Inauguramos este espacio para los que, como nosotras, se definen como caminantes. Acaso buscadores que se encuentran con los demás durante este trayecto que llamamos vida. Este espacio es una suerte de refugio para aquellos que, a través de las palabras, buscan un respiro, o una caricia, para el alma.
¡Esperamos que lo disfruten!
Pueden enviar sugerencias, acotaciones o aportes a: sembrarsalud@yahoo.com.ar.
Palabras para el alma...
Dijo Ghandi:
Todo llega a su tiempo.
Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida...
Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida...
MAHATMA (ALMA GRANDE)
Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal.
Pero sé paciente, no pretendas que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó pasó!
De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás.
Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.
Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla.
No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer.
No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar.
No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.
Deja que el amor te toque y no te defiendas de él.
Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo.
No sufras por lo que viene, recuerda que “cada día tiene su propio afán”.
Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella.
Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.
Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso.
Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti.
Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.
La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros.
Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.
Trabajo es sinónimo de nobleza.
No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida.
El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor.
No existen trabajos humildes.
Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados.
Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.
Dios nos ha creado para realizar un sueño.
Vivamos por él, intentemos alcanzarlo.
Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas.
Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos.
No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella.
El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino.
Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.
“Que este día sea el mejor de tu vida".
MAHATMA GHANDI
Reflexión en el día de la resurrección
Hace un tiempo, encontré esta cita que se volvió casi imprescindible en mi vida:
Conócete. Acéptate. Súperate.
Confucio
En este día, la resurrección de Cristo me hace pensar en la posibilidad de resucitar, de forjar una nueva versión de nosotros mismos, de cambiar nosotros para que nuestro entorno también cambie. No se trata de ser quiénes no somos, solo se trata de ir hacia nuestro interior para conocernos, aceptarnos y superarnos.
Conócete. Acéptate. Súperate.
Confucio
En este día, la resurrección de Cristo me hace pensar en la posibilidad de resucitar, de forjar una nueva versión de nosotros mismos, de cambiar nosotros para que nuestro entorno también cambie. No se trata de ser quiénes no somos, solo se trata de ir hacia nuestro interior para conocernos, aceptarnos y superarnos.
El Dalai Lama dijo:
Cuida de tus pensamientos porque se volverán palabras.
Cuida de tus palabras porque se harán costumbre.
Cuida de tus costumbres porque forjarán tu carácter.
Cuida de tu carácter porque formará tu destino. Y tu destino será tu vida.
Cuida de tu carácter porque formará tu destino. Y tu destino será tu vida.
Sin duda alguna, si decidimos conectarnos con nuestra verdadera esencia, podemos volvernos arquitectos de nuestro destino.
Reflexión y cuento sobre el amor con el final reescrito
Cuando aprendemos un idioma, nos introducimos, casi mágicamente, en la cultura y la idiosincracia del pueblo que lo habla. Resulta particularmente sorprendente cómo la cultura china, harto milenaria, imprime su sello y su pensamiento en cada una de sus palabras.
El diccionario de la Real Academia Española define al término etimología como: "Origen de las palabras, razón de su existencia, de su significación y de su forma". Y esto resulta relevante, ya que hay dos ideogramas en chino cuya etimología me ha dejado sin palabras, es decir, me ha dejado sin habla, en silencio, sintiendo lo que cada caracter transmitía en su contenido.
Así, en chino, el ideograma crisis significa: Oportunidad y cambio.
Acaso como dijo nuestro querido Eduardo Galeano: "Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos".
Y en la misma lengua milenaria, el ideograma escuchar, en respuesta al significado de sus caracteres, significa: Abrir los oídos para poder recibir las virtudes de un rey. Curiosamente, este ideograma está formado por tres figuras que se asemejan a una oreja, a un ojo y a un corazón.
Así que los invito a abrir sus sentidos para recibir estas palabras y para que puedan escuchar, porque solo al abrir nuestro corazón podemos conmovernos y dejar que esta historia quizá nos recuerde que todos tenemos la oportunidad de cambiar...
LEYENDA DE LOS SENTIMIENTOS
Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
-¿Jugamos al escondite?
La INTRIGA levantó la cara intrigada, y la CURIOSIDAD sin poder contenerse preguntó:
-¿Al escondite? ¿y cómo es eso?
-Es un juego -explicó la LOCURA- en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO se halló secundado por la EUFORIA. La ALEGRIA dió tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA a la que nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse; ¿Para qué? si al final siempre le fallaban y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no había sido suya), y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...
Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse; ¿Para qué? si al final siempre le fallaban y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no había sido suya), y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...
Uno, dos, tres... comenzó a contar la LOCURA.
La primera en esconderse fue la PEREZA, que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿que si un lago cristalino? ¡ideal para la BELLEZA!; ¿que si la rendija de un árbol? ¡perfecto para la TIMIDEZ!; ¿que si el vuelo de una mariposa? ¡ lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD!; ¿que si una ráfaga de viento? ¡magnífico para la LIBERTAD! Así que terminó por ocultarse en un rayito de sol, el EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo...eso sí,
sólo para él.
La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes, el OLVIDO... ¡se olvidó donde se escondió!... pero no es lo importante.
Cuando la LOCURA contaba 999999 el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
-¡Un millón! -contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología, y a la PASIÓN y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a la ENVIDIA, y claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo; él solito salió desesperado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún en que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arco iris...(¡mentira, si ella estaba en el fondo del océano!), y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.
Pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de darse por vencida, divisó un rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas había herido en los ojos al AMOR, la LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas en la tierra, EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE, SIEMPRE, LE ACOMPAÑA.
Reflexión final: Este cuento me gustó mucho, pero me deja una sensación de sinsabor. ¿No será que, en realidad, es la locura la que acompaña la pasión? ¿No será que el amor verdadero es mucho más puro y libre que la visión del amor que plantea este cuento?
Como creo que todo puede transformarse, reescribo el final:
El amor, enceguecido por la LOCURA, comenzó a tantear su alrededor, claramente a ciegas con sus ojitos lastimados. Y en medio de la desesperación, ya que la locura lo acompañaba, se sentó triste y lloró. Así pasaron los días, luego los meses y el amor perdió cuenta del paso del tiempo. Lloró tanto que solo le quedó permanecer sobre una piedra, esperando un milagro. Un día la LOCURA abandonó al amor de imprevisto, ya que se había aburrido por la tristeza que este sentía y, en cambio, se fue en busca de la PASIÓN y del DESEO.
Un día, después de mucho tiempo, el AMOR oyó el sonido de unos pasos que vibraban con fuerza en la tierra. Era una presencia que se hacía sentir. "AMOR, te he venido a visitar". La ESPERANZA, envuelta en un halo de luz que el amor enceguido no podía percibir con su vista, se sentó a su lado y tomó al amor en sus brazos acurrucándolo como a un niño.
Enternecida ante la soledad del AMOR, la ESPERANZA decidió ser su compañera desde entonces. Cada vez que el AMOR sentía frío, la ESPERANZA, en silencio, tomaba su mano y lo abrazaba dándole calor. Cuando hubo pasado mucho tiempo, la ESPERANZA decidió que siempre permanecería junto al AMOR, pero que era hora de partir, ya que otros la necesitaban. La FE la solicitaba para visitar al TRIUNFO.
El AMOR, otra vez en soledad, decidió acercarse a beber agua al lago y se reencontró con la BELLEZA y escuchó la voz de la ALEGRÍA que lo recibía con los brazos abiertos nuevamente. El AMOR volvió a sonreir. Pudo percibir a lo lejos cómo la VERDAD se acercaba con su voz cantarina y la VERDAD, conmovida, le habló largamente al amor sobre lo que él ya sabía, sobre su verdadera esencia.
Cuando el AMOR volvió a su morada, hecha de flores, rocas y mariposas, árboles, animales y pájaros que vivían con él, se recostó y decidió descansar. Respiraba tranquilo, absorbiendo cada sonido y aroma del bosque, sin perder nada de lo que le rodeaba. Como siempre, el amor se sintió acompañado por la GRATITUD, que se encontraba recostada ahora a su lado.
Una mañana, al alba, sintió que la brisa susurraba a su oído todas las canciones que le regalaba el viento. Sintió un suave aleteo y percibió como una paloma se había posado sobre su hombro izquierdo. Una voz envolvente le susurró al oído: "Querido, AMOR, he venido por tí, finalmente". Y el amor, confiado, tomó la mano de su nueva compañera. La LIBERTAD le regaló alas para que el AMOR por fin emprendiera su verdadero vuelo. Sin dudarlo, se elevó hacia al cielo y reconfortado volvió finalmente a la tierra. Había decidido que emprendería vuelo cada vez que lo necesitara pero que su morada sería por siempre el mundo de los hombres a quienes visitaría antes de su nacimiento y durante su vida para acompañarlos y, cuando llegarla su hora, los llevaría con sus alas, otra vez, hacia el cielo.
El AMOR comprendió finalmente que la ceguera había sido el inicio de un nuevo camino y de una nueva vida para él. Ya nunca más estaría solo porque viviría por siempre en el corazón de todos los seres.
Andrea Carolina Cruz
Traductora literaria de inglés

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